viernes, 26 de noviembre de 2021

IGLESIA DE SAN NICOLÁS DE BARI Y SAN PEDRO MÁRTIR, VALENCIA

En nuestro paseo por la ciudad de Valencia, en el centro histórico pasamos ante la calle caballeros, donde advertimos, un portalón en el número 35 que sobre su dintel asienta la parroquia de San Nicolás, como se la conoce familiarmente en la ciudad. 

 El lugar se remonta ya a la época de los romanos, quienes lo consideraban lugar sagrado. Al parecer en esta zona ya se dedicó un templo a divinidades paganas y fue lugar de enterramiento fuera de los muros de la ciudad, según la costumbre romana.

Pero no fue hasta el reinado de Jaime I, cuando fue fundada parroquia, hacia 1242, donada a la Orden de los Dominicos, que la bautizaron en honor a San Nicolás de Bari. Años después la misma orden añadió otro santo titular a la parroquia, San Pedro Mártir, por ser el primer mártir de esta orden.

Convirtiéndose así, en una de las primeras parroquias cristianas de la ciudad de Valencia después de la restauración de la Diócesis 

Decidimos pasar a su interior, tras comprobar la accesibilidad de sus instalaciones a personas con movilidad reducida, como es nuestro caso, y aunque ya conocíamos su existencia, por la relación con la de SAN NICOLÁS DE NEDA en A Coruña, nos sorprendió gratamente comprobar porque lleva el apelativo de la Capilla Sixtina valenciana, apodo atribuido a Gianluigi Colalucci, el gran restaurador italiano de la Capilla Sixtina del Vaticano, que  colaboró, de manera puntual, en la restauración de la valenciana, al enviar un WhatsApp disculpándose por no poder asistir a la rueda de prensa tras su inauguración, lo que dio lugar al sobrenombre de San Nicolás. El mensaje, donde transmitía su satisfacción, decía: « ¡Viva la Capilla Sixtina valenciana!».

El edificio actual corresponde al periodo gótico, entre 1419 y 1455, modificado bajo la dirección de Alfonso de Borja, que fuera rector de la parroquia a partir de 1419 y con posterioridad Obispo de ValenciaCardenal para finalmente ser nombrado Papa con la designación de  Calixto III

Más tarde vivirá la gran transformación barroca que tiene como resultado la adaptación arquitectónica del edificio y su redecoración, con las excelentes pinturas al fresco que la decoran, diseñadas entre 1690 y 1693 por Antonio Palomino, pintor de cámara del rey Carlos II que trabajó igualmente en las también valencianas Basílica de los Desamparados e Iglesia de los Santos Juanes, aunque la ejecución del trabajo fue llevado a cabo por el pintor Dionís Vidal, discípulo local de Palomino en1700, recubriendo las bóvedas góticas, pilares y muros con escenas de la vida de San Nicolás de Bari y de San Pedro Mártir.

En el siglo XIX el entorno de la parroquia cambia sustancialmente, por la apertura de la plaza de San Nicolás por el Ayuntamiento de Valencia. Cabe decir que en la zona, ante la actual puerta de los pies, se excavaron los restos del podio de un templo de la época romana, que ocupaba parte de la plaza. Este acto dio visibilidad a la fachada sur neogótica de 1864, realizada por Timoteo Calvo Ibarra, al igual que la fachada donde se enmarca.


A la izquierda de la portada, encontramos un panel de azulejos que recuerda que el Papa Calisto III canonizó a San Vicente Ferrer el 29 de junio de 1455 cumpliéndose así la profecía del santo.


 También es obra suya el pasadizo que recae a la calle Caballeros y que permite la entrada al templo por el lado contrario.

De su pasado gótico aún conserva la sencilla portada de los pies formada por un arco conopial, construida en la segunda mitad del siglo XV con arquivoltas abocinadas que descansan en delgadas columnas exentas de decoración. Sobre la misma un rosetón y bajo el vértice del arco conopial, un curioso realce, con un plato de carne, alusivo a uno de los milagro de San Nicolás. En el tímpano encontramos un relieve en estuco de tradición barroca, con la Virgen y el Niño entre nubes rodeados por un grupo de cabezas de ángeles con alas. El resto de la decoración escultórica de esta portada se ha perdido con el paso del tiempo.



Interiormente, se trata de una iglesia de una sola nave de seis tramos, con seis capillas laterales entre los contrafuertes a cada lado, dos de ellas están ocupadas por las puertas de entrada laterales, la de la plaza de San Nicolás y el pasadizo de la calle caballeros, y presbiterio poligonal orientado al este.

La bóveda se divide en 12 lunetos, seis a cada lado, que ilustran la vida de los santos titulares de la parroquia.

Las escenas de la nave central por su lado del evangelio nos hablan de la vida de San Pedro Mártir, muro norte, mientras que por el lado de la epístola, o sur, la vida narrada es la de San Nicolás.

Así se representan escenas desde la niñez, hasta llegar a su muerte, pasando por la predicación y milagros en vida.

Unas aberturas ficticias sugieren la vista del cielo. Cada tramo que forma la bóveda narra un episodio de la vida de los santos.

 Al llegar al altar confluyen ambos en una gloria de ángeles, doctores de la iglesia y arquitecturas fingidas. Acompañan las escenas de la vida de los santos, un conjunto de imágenes alegóricas. 


 En total, son casi 2000 m2 de pintura al fresco, representadas en su bóveda de cañón, distribuidos en 12 lunetos, 6 a cada lado.

Al lado sur se aprecian los 6 lunetos dedicados a San Nicolás Obispo; tenemos: Curación de la anciana tullida. El milagro de las tres doncellas.

La resurrección de un niño, por un lado y la de los tres niños, que iban a ser sacrificados.

El enfrentamiento con Arrio en el concilio de Nicea. Y la Muerte del santo.

Al norte los otros 6 destinados a San Pedro Mártir.

: El niño Pedro de Verona recita el Símbolo de la Fe a su tío hereje. Fr. Pedro recibe el hábito dominico de manos de Santo Domingo de Guzmán en el Convento de San Nicolás, de Bolonia. Pedro de Verona cura a un niño mudo.


 La predicación y milagros de Pedro de Verona obtiene la conversión de los oyentes.

El martirio de San Pedro de Verona 


 San Pedro Mártir sobre su sepulcro.
A los pies de la iglesia a ambos lados del rosetón gótico, al lado de San Marcos con el león, Los dos pintores Palomino y Vidal, son inmortalizados en el muro a modo de guiño están retratándose en la pared, a la izquierda del rosetón, mientras a la derecha el clero conversa.

Sobre la puerta y por debajo del rosetón, una representación de la Iglesia representada por una matrona que lleva la tiara papal, mientras que en la mano izquierda sostiene una iglesia y con la otra una cruz.


Recorremos sus  capillas comenzando por el Altar Mayor donde  encontramos el retablo, compuesto de dos cuerpos flanqueados por columnas salomónicas. Uno inferior, cuya hornacina contiene las imágenes en escultura de los dos santos titulares de la parroquia. 



El cuerpo superior muestra una pintura de la Virgen y el Niño, obra de Jacinto de Espinosa.

Sobre el Altar, la bóveda, que representa la Gloria de San Nicolás y San Pedro Mártir rodeados de doctores de la Iglesia.

Franqueado por dos hornacinas. Todo el templo está abrigado por oratorios.

Iniciaremos el recorrido por el lado del evangelio, comenzando por la cabecera apreciamos la primera de las seis capillas de este lado. 


Foto recogida de:httpwww.jdiezarnal.comvalenciaiglesiadesannicolasplano01.jpg

Empezando por la Capilla de San Dionisio, Capilla de San José, de estilo neoclásico del siglo XVIII. Avanzando se encuentra la puerta de entrada desde el callejón de la calle Caballeros, seguimos a la Capilla de San Rafael Arcángel  de decoración barroca realizada en el siglo XVIII, sobre otra anterior gótica del siglo XV.  En el centro del retablo encontramos las imágenes del arcángel San Rafael y de Tobías. 

 

Capilla del Sagrado Corazón de Jesús. En el centro del retablo en el interior de la hornacina, imagen de Cristo Sagrado Corazón de Jesús, en la parte inferior del retablo escultura de la Virgen del Pilar. Dos imágenes a un lado y a otro del altar que representan a Santa Bárbara y Santa Teresa de Jesús, contigua la Capilla de San Antonio de Padua, en el retablo la imagen de San Antonio de Padua, una talla policromada del siglo XVIII. Una de las capillas que mejor conserva las pinturas al fresco. Junto el altar imagen de santa Rita de Casia.  

Bordeando el pie del templo, la Capilla de la Comunión. El exterior de la Capilla de la Comunión ha sido restaurado en el año 2013 y luce en este momento en todo su esplendor. 

Sobre la portada adintelada formada por dos cuerpos sin ninguna decoración escultórica se alza un Cáliz Eucarístico. Por encima de este un óculo permite la iluminación interior de la capilla. Se han hallado restos de una inscripción que no permiten su lectura. A los lados del segundo cuerpo dos óvalos que originalmente irían pintados pero que en la actualidad se han perdido. Bajo la moldura que marca las divisiones de los cuerpos de la capilla una inscripción en forma de friso dice: AÑO 1760. 



Capilla Bautismal. Retablo de Osona. Siguiendo la tradición cristiana, junto a la entrada del templo se sitúa la Pila, donde se administra el bautismo, también llamado “Puerta” de los demás sacramentos. 

Sobre la Pila una tabla del siglo XV que representa el Calvario, una obra del pintor Rodrigo de Osona, ejemplo de la transición del gótico al renacimiento hispano-flamenco.




Continuando por el pie, hacia el lado de la epístola esta la Capilla de San Vicente Ferrer, la Capilla de la Santísima Virgen María, y la Capilla de San Judas Tadeo, de estilo neoclásico del siglo XVIII. Retablo realizado por Ramón Llorca Plá en escayola (siglo XX). Preside el retablo San Judas Tadeo, apóstol de Cristo, talla en madera policromada realizada en 1981 por Vicente López. Lleva en sus manos un hacha, símbolo de su martirio y el sudario. Los fieles se acercan hasta él, para tocar la imagen y pedir una gracia. San Judas Tadeo es abogado de las causas perdidas y los casos imposibles.


Junto a esta, la puerta de entrada desde la plaza de San Nicolás, y las capillas del Beato Gaspar Bono, de estilo neoclásico decorada en el siglo XVIII. Una pequeña urna contiene los restos mortales del Beato bautizado en la Parroquia el 6 de enero de 1530 y la de la Crucifixión, que completan las seis oquedades del lado de la epístola.

Según los documentos de que se disponen, la Parroquia de San Nicolás ha contado con un órgano desde finales del siglo XV. Sin cambiar su ubicación ha vivido diferentes reformas hasta casi su completa desaparición en la guerra de 1936. Reconstruido a finales del siglo XX, conservaba la tribuna y parte de su espléndida caja barroca anterior del siglo XVIII. El actual, es un instrumento de nueva planta en base a los restos del antiguo órgano y según las características de los instrumentos anteriores: sonoridad barroca, profusión de elementos ornamentales…, teniendo en cuenta además que no encontramos en Valencia instrumentos de estas características, lo hacen destacable.  

Es una costumbre original valenciana ver cómo, cada lunes, cientos de personas acuden para pedir favores divinos a la Iglesia, guiados por la  Caminata de los tres lunes de San Nicolás de Bari . Y es que para muchos, desde hace bastantes años, los lunes son días de milagros en Valencia.















INFORMACIÓN RECOGIDA DE LOS SIGUIENTES ENLACES:

Historia · San Nicolás Valencia (sannicolasvalencia.com)

https://es.wikipedia.org/wiki/Iglesia_de_San_Nicol%C3%A1s_de_Bari_y_San_Pedro_M%C3%A1rtir

https://www.asturnatura.com/turismo/iglesia-de-san-nicolas-de-valencia/15073.html

http://www.jdiezarnal.com/valenciaiglesiadesannicolasdebariysanpedro.html

https://www.valenciabonita.es/2017/09/11/los-lunes-a-san-nicolas-la-iglesia-de-los-favores-divinos/

 


VISITA OTROS SORPRENDENTES LUGARES DE LA PROVINCIA DE VALENCIA, EN ESTE ENLACE.